Exámenes hechos, una taza vacía, unos sudokus a medio hacer, una canción bonita sonando, una cama esperando, el tiempo pasando, esperando las notas, soportando los nervios por saberlas y el dolor de estos días, padres de viaje, hermano y perrico durmiendo, yo despierta, la noche viva y la luna fuera, el aire y el tiempo pasan y yo.. ¿qué hago yo?
Estoy aquí sentada, sin hacer nada más que apretar unas teclas con la intención de formar palabras que también tengan sentido fuera de mi mente a los ojos de gente ajena y pienso que.. no estoy haciendo nada por tenerte, que no te veo desde hace dos semanas y que te echo de menos. Siento que no sé si fueron mis ganas o de verdad te vi de reojo esta tarde en una clase intentado concentrarte en un exámen.. de verdad que no me atreví a retroceder y fijarme si eras tú, la verdad es que en aquel momento solo tenía ganas de dejar atrás un exámen y concentrarme en el próximo para que todo esto acabara y pudiera concentrarme en no saber qué pensar ni qué hacer dado que las últimas dos semanas, a parte de estudiar, me he dedicado a echarte de menos y ahora..
tengo miedo a que tú no lo hagas.
Espero mañana poder despertarme por la mañana para aprovechar bien el dñia y hacer algo de provecho y, de paso, si tengo suerte, no pensar en ti por un rato. Porque no dejo de hacer ni aun no dándome cuenta de que lo estoy haciendo. Sí, lo sé, es extraño. Yo tampoco lo entiendo. Sí, lo sé, ¿qué más dará si nadie va a leer esto? Supongo que es lo bueno que tiene declarar mis sentimientos con palabras libremente por la red y que, aunque todos puedan acceder a mis palabras, nadie lo haga.