martes, 26 de junio de 2012

m·a·g·i·c

We are magical.

viernes, 8 de junio de 2012

Dulces sueños.. pero sólo sueños, al fin y al cabo.

Esta noche he soñado algo que me ha hecho despertarme a regañadientes con una sonrisa porque quería que el sueño siguiera adelante y disfrutarlo unas cuantas horas más. E incluso ahora, tengo ganas de volver a dormirme para volver a soñar con lo mismo. 

Soñé que no sé dónde ni cómo empezó pero empecé una relación con una chico increíble. La cosa es que se ve que él o su familia era famosa y los periódicos seguían nuestra relación al pie de la letra, pero aún así yo estaba muy feliz a su lado. No es que me pasara el sueño pegada a él como un pulpo (en más de un aspecto) sino que la sensación que me producía saber que lo tenía a mi lado, que estaba conmigo y que me quería, era tan buena y bonita que ahora que estoy despierta, lo echo de menos.

Creo que era rubio (cosa extraña en mi porque a mi siempre me han gustado morenos o castaños), no recuerdo el color de sus ojos pero eran preciosos: una de esas miradas que cuando se fijan en ti, te llenan y te hacen sentir la persona más especial del mundo, de su mundo.

Y en medio de todo eso, había una amiga mía (ni idea de quién podría ser en la realidad, porque creo que ella también era rubia y yo no tengo amigas rubias) que lo sabía todo y me ayudaba a verle de modo que la prensa nos atosigara. Era muy divertida y se podía confiar en ella. No sé, un dato más para añadir a este sueño tan genial.

Lo peor de todo es que me desperté cuando él me estaba dedicando una de esas sonrisas que quitan el hipo, una de esas sonrisas que sólo se ven en las películas romanticonas, una de esas sonrisas que nunca nadie me ha dedicado.

A lo mejor esta tarde me echo la siesta, para volver a soñarle.. :)