lunes, 29 de agosto de 2011

Te echo de menos día a día aunque intento no darme cuenta cada segundo que respiro

Han pasado más de 2 semanas y aún sigo sintiendo tus dedos entre los míos, entrelazándose, mano con mano, mirada, luna, estrellas, playa, arena, tumbonas, aire, tú y yo.. y ellos. Aún recuerdo tus dedos entre mi pelo, tu experimento de masaje en mi cabeza, tu intento de juntarnos con un nudo por el pelo, aún recuerdo que me encantaba tu masaje y no conseguimos unirnos. Recuerdo las risas de aquella noche y también tus sonrisas pero también recuerdo los momentos en los que te evadiste y me pareció verte modo off. Me gusta cómo intentas ayudar y te niegas a no acompañarnos al menos hasta cierto punto.

Aquella noche, de un modo u otro, fue especial. Conocí algo de ti que no me gusta que digamos pero que supongo que podría acabar aceptando. Conocí un poco más a otros amigos y estuve con mi mejor amigo que sólo veo una vez al año. Sí, sin duda, aquella noche (al igual que las otras tres), fue realmente especial.

Es el momento de la despedida el que no sé si me gusta o no, es extraño porque por un lado tus acercarme a ti pero por otro lado eso significa que me voy a alejar de ti y eso no me gusta en absoluto y menos cuando estoy pasando por malos momentos cómo ahora y te necesito a mi lado, no para oirte palabras de ánimo, sino para que con tu sola presencia y atención me
hagas sentir especial y no una mierda cómo me sentía antes de verte aparecer.

No hay comentarios: