viernes, 17 de junio de 2011

Lágrimas ellas, vacía yo.

Saben a mar, gusto a sal, aroma a recuerdos que te hacen olvidar que sigues recordando sin parar. Son transparentes pero se ven a kilómetros. No tienen forma, puede que sean redondas. No huelen pero yo las siento. Siento cómo corren y cómo huyen. Siento cómo caen intentando retenerse en la esquina de mi piel. A veces duelen, a veces hacen que te olvides del dolor pero otras veces te ayudan a que pase cuanto antes.
Creo sinceramente que nadie las siente cómo deberían ser sentidas porque nadie las entiende más allá de lo que quieren entender. Egoístas ellos, egoístas ellas. Sin egoísmo no existirían porque de cada sentimiento propio nacen docenas de ellas. Los sentimientos las controlan como nos controlan a nosotros marionetas del corazón. Los sentimientos las dirijen, dicen por dónde y cómo salir, cuántas y cuándo parar. A veces es solo una, otras son tantas que no podrías contarlas todas. Pero en ese momento no estamos pendiente de contarlas, sino de sentirlas bien y de recordar ese momento para que cuando vuelva a suceder ese mismo sentimiento, saber cómo acaba e intentar cambiar el camino.
Son como un espejo del alma cuando ya no queda alma, cuando estamos rotos y nadie nos consuela. Tenemos que ser fuertes y seguir caminando, si te paras has perdido la partida. Todo es un juego en el que nadie gana y los que pierden no son los menos afortunados, los que siguen jugando tienen miedo y lo ocultan bajo un velo de ignorancia y falsa valentía.
Pero ellas nos ayudan a creer en nosotros cuando nadie está dispuesto a hacerlo, ellas nos hacen jurar que todo va a cambiar, ellas son testigos de reencuentros por sorpresa, ellas son la causa de la benevolencia, ellas nos hacen confesar y decir lo que sentimos sin miedo a perder. Porque perder no es el peor de los castigos. Sino no saber que has ganado en un juego en el que nadie nunca ha ganado.

Lágrimas vivas juegan la partida de la vida.





Si tus ojos se cierran, respiraré el momento para poder recordarlo luego y sentirte a mi lado.